Aún recuerdo tu hermosa sonrisa que parecía suspiros hechos por la mano de Dios, tus blancas manos era lo mejor que me pasaba, tus labios ni qué decir, era el molde perfecto de la curva perfecta para hacer un hechizo divino.
Es que me tuviste enamorado cuando teniamos la edad inocente, quizá muchos años, quizá mucho tiempo, pero se que también me quisiste, ahora haces tu vida y yo la mia, espero descanses en paz porque para mi así lo es.
Dejame decirte flor preciosa que esperaré la vida por ti, y me esperarás a mi algún día en el amanecer como nos prometimos aquella vez en tal ocasión en el campo de flor, de la vuelta de nuestro único corazón.
En frias noches siento tu divina presencia, aquel calor celestial no más que el de Dios, tan Diosa terrenal.
Tu vientre conocí aquella ocasión por primera vez, mi primera vez. Un mundo para ti y un mundo para mi, qué haría yo para volverte a enamorar, qué haría yo para volver junto a ti, qué haría yo para volver a renacer y rehacer lo hecho, y ser felices como siempre quisimos y no vivir los momentos vividos tan dificil, OHH me duele el corazón, me duele mi intuición, de que estás aquí, en mi corazón, mi bella reyna celestial, bella como la flor, mi costilla eres, mi amor, y lo serás por siempre en la eternidad, aquel amor que no supimos como llevar y decidimos presenciar dos caminos diferentes, adios amor, volveré alguna vez, para estar siempre en ti, en aquel castillo, divino o terrenal, con la inocencia en nuestros corazones, te amaré y querré.


1 comentario:
Que buen relato, Que buenas palabras amio!!!!! Me dejo ????? ya sabes xq jejejeje
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